Cuanto tiempo más tendrá que pasar para reconocer el
palpitar del amor real, la ilusión de sentirse caminar en las nubes y que eso
no signifique pisar en falso y caer al vacío, identificar las mariposas que
dicen la verdad dentro de ti y el sueño no se convierta en pesadilla, esa que
se repite en largas y oscuras noches de desencanto.
Tantos experimentos para encontrar esa magia escapando de la
ilusión, la razón te obliga a no salir volando, cortando las alas de los
pensamientos, colocando zapatos de plomo para mantener los pies en la tierra y
agua fresca muy cerca para empapar la
cara al caer en la profundidad de la embelesa.
Sientes la frialdad de tus propios sentimientos, lo
sedentario que se convierte cada latido del corazón, el miedo de no desplomarte
en los brazos de la locura que sabes pasará si al menos cedes un poco, las mil
preguntas de ¿porque no hacerlo? Y vuelve a ti la verdadera razón, no quiero
que me lastimen OTRA VEZ.
Las fases del enamoramiento
se repiten tal como ensayo y error esperando que llegue el final
feliz, los resultados: siempre llega el
final, nunca es feliz. Comenzar de nuevo no es el plan esta vez, tratas de
mantener esa, tu propia promesa.
Quieres la magia sin caer en la ilusión pero eso no sucede y
no sucederá no hay magia sin ilusión, más allá de auto condenarse a la soledad
perenne y creerse infeliz es aprender a
estimar ese tiempo, aprovecharlo en cada momento, no cerrar puertas y ventanas
manteniendo en oscuridad los defectos y virtudes que te hacen especial y que en algún momento alguien llegará a amar
de verdad.
No hay manual de resistencia, depende de como se asuman las
consecuencias, entrar en el juego y arriesgarse a ganar o perder teniendo en
claro que los mejores momentos son aquellos que disfrutas sin importar lo que
pasará después, sin que esto último te detenga a continuar feliz pase lo que
pase.
Sinceramente no es tan sencillo, ni comprensible, la verdad
es que cada experiencia te da la fortaleza para no cometer los mismos errores, ¡¡¡hay
que aprender de ellos!!!
P.D. Quiero la ilusión si está me llevará a la magia,
de resto seguiré huyendo...