La verdad no se como empezar, la
mañana ha estado nublada, la llovizna no se hace esperar y cada vez se hace más
fuerte, creo que el frio me hace delirar.
Reviso mi teléfono una y otra vez
con la esperanza de encontrar el mensaje que cambie mi estado, que viéndolo
bien está como este día frío y gris, te veo, estás ahí y ese constante impulso
me inquieta: quiero Decirte Mi Amor.
Comprendo que no estoy en
condiciones para hacerlo, no tengo ese derecho que me trunca la libertad, que
me hace sentir menos y tan distante de ti. ¿Cuando caí en la trampa? Esa de la
cual escapaba y pensé tenía ventaja.
Quiero Decirte Mi Amor y burlarme
de la realidad en la que vives sin mí y crees que eres feliz, dedicar cada nota
de amaneceres felices, de sonrisas genuinas, definitivamente momentos
perdurables para nada fugaces.
Acabas de romper el silencio y no
sabes cuanta alegría produces, Quiero Decirte Mi Amor, detener el tiempo para
que sea eterno solo necesito que me hayas extrañado tanto como yo y quieras
intentarlo.
Volvemos sin remedio al punto
intermedio donde me doy cuenta que las posibilidades son escasas pero no muere
la ilusión.
Quiero Decirte Mi Amor pero me frena tu lejanía que en
teoría va más allá de los kilómetros de distancia que nos separa.

