martes, 30 de noviembre de 2010

Replica

Aquí estoy de nuevo, haciendo caso omiso a lo correcto, desligándome de lo incierto
Dando gracias por la ironía de que nunca hubo un: lo nuestro.
No debo estar haciendo esto, así como otras veces, no leerás las notas de tu desprecio.
Pensando En lo que dices mientras callas, en las duras palabras equivocadas, en los fallidos intentos por olvidar, aquello q un día se destruyó sin piedad.
Preguntándome cada segundo ¿Como puede un corazón ser tan arrogante como para no reconocer? ¿Tan altivo como para no pedir perdón? ¿Tan egoísta como para no perdonar? ¿Tan mezquino como para solo pensar en el? Aún así espero una disculpa, sigo siendo ilusa, sé que no lo harás, ahora me toca hablar a mi, insultarte no es mi plan, ni ofenderte como lo harías tu.
Si comprendes mis palabras, entiende por favor no es tu lastima lo que quiero, ni tu atención como dirías, no intento ganarme nada, ya mucho perdí y a tiempo aprendí no eres tu lo que quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario